El 26 de septiembre de 1885 se inauguró el Muelle de Hierro y esta fecha es tomada como la génesis de la localidad portuaria de Ingeniero White. Sin embargo su origen se remonta a los principios de América.
Fernando de Magallanes en el año 1520, en medio de su travesía hacia el sur, por las cosas patagónicas, descubrió la Bahía Blanca, a la cual denominó Bahía de los Bajos Anegados, a pesar que sus nativos la tenían llamada Blanca Vadia o Vadia Blanca.
En 1823 el piloto Fernández Pareja reconoce el brazo de mar que lleva su nombre (Arroyo Pareja, Punta Alta).
Más tarde, en 1827, cuando el gobierno de la Provincia de Buenos Aires proyecta crear una ciudad y un puerto al sur de la provincia -iniciativa ya planteada en 1823 por Bernardino Rivadavia, ministro de gobierno de Martín Rodríguez-, decide llamarla Bahía Blanca, donde al año siguiente una expedición reconoce el área con ese nombre.
En 1828 el coronel Ramón Estomba en su diario de viaje hace referencia a la región con el título "expedición a la bahía blanca". En el acta de fundación se la designa como Fortaleza Protectora Argentina y al Puerto se lo denomina de la Esperanza (hoy Ingeniero White). El ministro de Guerra Balcarce en ese año propone llamarla Nueva Buenos Aires, pero la persistencia de sus pobladores en llamarla Bahía Blanca hizo cambiar esas denominaciones.
En un principio, el paisaje del pueblo ofrecía precarias viviendas de chapa y madera, pero cobró gran importancia sobre los principios del siglo XX, por la nutrida llegada de inmigrantes europeos que se instalaron, en su gran mayoría, en el puerto y en la ciudad.
En 1883 la concesión del puerto le fue otorgada al Ferrocarril del Sud. Al momento de su inauguración, en el año 1885, se contaba con un pequeño muelle en curva que, por sus reducidas dimensiones, permitía atracar tres vapores de ultramar y otros tres de cabotaje.
La exportación de cereales a partir de 1889 se incrementó, lo que llevó a considerar la construcción de un muelle de alto nivel y ampliar el muelle de acero. Dicha obra comenzó en el año 1902.
La inauguración de ese muelle, en septiembre de 1885, se concibe como el origen de la localidad portuaria. La empresa de capitales británicos del Ferrocarril del Sud habilitó un elemental muelle de hierro de traza curva, al cual conectaban las vías férreas.
Como un homenaje dispuesto por el general Julio Argentino Roca, presidente de la Nación, por decreto de 20 de junio de 1899, la localidad recibió el nombre del ingeniero Guillermo White.
El presidente había anunciado con anterioridad tal designación en una de sus visitas a Bahía Blanca, y en presencia del propio White, siendo uno de los pocos homenajes que se han hecho en vida a personas ilustres.
En el año 1929 las Empresas Eléctricas de Bahía Blanca (EEBB) encargaron el proyecto de una planta termoeléctrica al Arquitecto J. Molinari, jefe de proyectos de la Compañía Ítalo Argentina de Electricidad, quien había realizado en la Capital Federal muchas subestaciones de transformación. El protagonismo de la Usina General San Martín en el desarrollo bahiense se apagó a mediados de los años ochenta, cuando entró en funcionamiento la Central Termoeléctrica Luis Piedrabuena.
En la segunda mitad del siglo XX se constituyó el Polo Petroquímico, el cual hoy se considera una cadena productiva integrada. De esta forma, Bahía Blanca se erigió en el mayor centro petroquímico de la provincia, con una participación de un 58% de la producción provincial, mientras que a nivel nacional, también participa fuertemente, dado que concentra un 45% de la producción del país.
Fuente: https://bahia.telefe.com/










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