«Concurro a este honorable Cuerpo a cumplir con la tradición democrática de abrir un nuevo periodo de sesiones ordinarias, y a la vez compartir un resumen de la gestión realizada al mando del Ejecutivo el año pasado, y marcar algunas líneas directrices para el año que comenzamos a transitar.
Nuestra guía central es el programa de gobierno que presentamos previamente a las elecciones de 2023. Fue nuestro contrato electoral con la ciudadanía, y sobre esa plataforma planificamos, supervisamos y trabajamos a lo largo de estos 14 meses de gestión, y lo seguiremos haciendo hasta el 9 de diciembre del 2027.
El último 11 de diciembre rendimos cuenta a la comunidad bahiense de nuestro primer año de gestión en el palacio municipal. Con datos duros, indicadores y resultados de nuestra tarea ejecutiva en el primer año de gobierno.
Para nosotros, rendir cuentas detalladamente es importante, por principios de control, participación y transparencia nos parece un ejercicio necesario para fortalecer la democracia.
Hay conceptos que voy a reiterar, porque entiendo que en la fijación del posicionamiento estratégico, del diagnóstico base, en la planificación y en la praxis de gestión están las claves de encontrar el camino que vuelva a colocarnos en una senda virtuosa y de crecimiento.
Bahía Blanca es una ciudad patagónica. Desde su fundación en 1828, donde el Coronel Ramón Estomba fija la nueva línea sur de la patria en este punto, y durante todo el proceso de ascenso y apogeo de la ciudad como una de las ciudades florecientes y de mayor futuro de nuestro país, los bahienses comerciamos, nos relacionamos y crecimos de la mano con las ciudades de la patagonia argentina.
La posición estratégica de ser puerta y puerto del sur argentino fue básica para el desarrollo económico, social,
académico y cultural de la ciudad. Perdimos esa visión, nos aislamos y nos separamos del destino común de nuestras ciudades y provincias hermanas. Debemos volver al punto de origen, para desde ahí, y con nuestro puerto como ariete, volver a crecer.
Otra idea a remarcar tiene que ver con qué ciudad somos. Bahía es una ciudad multidimensional, potente y diversa. Ante todo una ciudad portuaria, empresaria, emprendedora, agropecuaria, académica y científica, con una profunda riqueza y diversidad social, cultural y deportiva, y liderazgos individuales e institucionales de los que podemos estar muy orgullosos.
Claro está, nos falta aún trasladar esos éxitos individuales a una forma de gestión y construcción colectiva que nos potencie y nos haga crecer con el mismo brillo como ciudad.
También tenemos que saber con claridad cómo estamos, cuál es el estado de la ciudad. Es difícil mejorar si uno no conoce su realidad, por más dura que esta sea.










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